Cuentan las crónicas que el Cardenal Cisneros fue Arcipreste de Uceda y permaneció encerrado en la fortaleza de la Villa, antes de pasar a tomar posesión del Arciprestazgo de Sigüenza, desde donde continuo su dilatada e importante carrera eclesiástica.

Durante su permanencia como Arcipreste de Uceda, según parece, vivió en una casa de la cual, hoy, solo queda una lápida conmemorativa, homenaje del pueblo de Uceda en 1942 al Arcipreste, acompañando a un interesante escudo nobiliario.

Dicha casa podría haber sido de estilo popular y realizada con aparejo toledano.
Escudo nobiliario en la Casa de Cisneros
BIBLIOGRAFIA
Lupe Sanz Bueno - Uceda, notas sobre su historia, arte y costumbres - Editorial AMURAVI 1990
Folleto turístico editado por el Ayuntamiento de Uceda - 1999